Hoy he terminado de leer la primera entrega de las tres que componen Lost Girls, la novela gráfica erótica de Alan Moore y Melinda Gebbie. Me ha encantado, y he de reconocer sánamente que me he puesto… ¡palote, palote, palote!
Desconocía el trabajo de Melinda, y me quedé prendado de su arte a la primera vista de una de las páginas que corrían por internet semanas ántes de su lanzamiento en españa a cargo de Norma Editorial. La ilustradora nos muestra un estilo entre naif y casi Art-Decó que hace que la historia gane una fuerza erótica brutal, más allá de lo que quisieran conseguir muchos dibujantes de comic erótico y pornográfico.
De entre Alicia, Wendy y Dorothy, las tres protagonistas cachondas de la historia, y claro, si os digo quién es cada una de ellas, pues ya no tiene ni gracia, de entre las tres, me quedo con Dorothy, pelirroja, catetilla y desvergonzada. Alicia está abolladísima de la cabeza y es casi una dominatrix, y Wendy es una reprimida con el síndrome de Peter Pan versión húmeda. Me encanta la mención a Freud por parte de Alicia cuando Wendy le cuenta el sueño de los niños volando, es tán oportuna como sólo Moore sabe hacer cada uno de los muchísimos guiños y alusiones que contienen sus textos.
No os perdais el despiporre en la ópera, para mí de lo mejorcito de éste primer capítulo. En fín, eeeh, voy un momento al baño, que me han entrado unos caloressssssss…